En este blog iré contando un poco acerca de la música que solía hacer...hace bastante tiempo que no compongo, pero algún día retomaré mi veta artística.

Acerca de mi

Yo soy muchas cosas, pero principalmente soy un hombre feliz. Padre, pseudo-esposo (por ahora), hijo, empresario, desarrollador, programador, psicólogo, maestro chasquilla, profesor, inventor, llevado a mis ideas, porfiado como mula (dicen, jaja) y entre todas esas cosas lo que importa en este blog: autodidacta, compositor y cantante.

He tocado música desde el momento en que tomé una guitarra cuando iba en primero medio (cuando tenía como 15 años), es decir, por ahí por el año 1995.

Me acuerdo que en clases de música tomé una guitarra prestada y me puse a ver como #$%ª! se tocada esa cosa. Le pedí la guitarra prestada a una compañera del curso del lado (la Daniela Osorio), y se la rapté como por un mes. Fui muy desubicado, y de hecho, al final no iba a devolvérsela porque ya me daba vergüenza, pero gracias a eso soy (musicalmente) lo que soy.

Después de eso pasaron los años y comencé a tocar en el colegio, principalmente con el Pablo Flashar, y otros compañeros. Tocamos en varios café concert en el colegio (Nuestra Señora de Loreto), y entre una de esas tocatas, me di cuenta que nunca teníamos un cantante fijo, asique se me ocurrió la genial idea de meterme a clases de canto. Recurrí a mi clásica Tía Katina Garcés y a mi abuelita Tere, para que me pagaran unas clases, y así estuve 3 meses aprendiendo canto. Me fue bien. Aprendí lo básico y después me fui perfeccionando solo, “con el uso”…jaja.

Y entré a la U, y me dediqué a componer. Me pasaba horas de horas los fines de semana, incluso en las noches, en la pieza del computador de la casa de mi papá componiendo canciones. Cuando se me venía una “buena idea”, me instalaba y me ponía a componer hasta tenerla lista. Después a grabarla, ecualizarla y todas esas ociosidades. Ahí fue cuando aprendí a usar “Fruity loops”, que me abrió el mundo musical.

Y un día, de puro curioso, fui a preguntar al pub del club de campo Quinchamalí, de la fuerza áerea, si es que podía tocar ahí. Me citaron a una reunión y yo llegué con todos mis instrumentos musicales y unas bases de canciones que había preparado arduamente en mi nuevo juguete Fruity loops. Parecía el hombre-banda. Llegué con mi guitarra, atril de guitarra, micrófono, atril de micrófono, reproductor de CD (para tocar las bases que tenía grabadas), multiefecto, cables varios, maletín con más cosas varias, una mezcladora chiquitita que compré en de remate a 15 lucas, y mi equipo de música. Y entre todas esas cosas, yo tocando. Estaba mi papá y el “teniente Blay”, me parece que era. Me escucharon tocar y después de haber tocado algunas canciones, el teniente me dijo que “ok”, que empezara a venir viernes por medio.

Fue una maravilla. Era grito y plata…osea, canto y plata. Toqué ahí como por un año y medio hasta que un día fuimos (los dos músicos que habían) reemplazados por unos míseros DVD. Ja!.

Y paralelamente toqué como dos meses en un pub Árabe llamado “las mil y una noches”, aunque ahí tocaba sólo con mi fiel guitarrita de palo. Hasta que un día lo cerraron…¿habrá sido mi culpa?.

Y así pasaron los años. Compuse varias canciones, y un día grabé un disco para el Zoolo TV, porque mi hermano (Miroslav) me invitó a cantar en el disco que inventó con unos amigos, y con eso entré en la SCD.

Después de eso, me he dedicado más a mi trabajo que a la música. No se porqué. La vida me ha llevado por estos lados. Y bueno, tengo que comer también, o no?.

Aunque la música siempre está ahí. Y la guitarra siempre está ahí. Y derrepente me inspiro… y le canto canciones a mis amores, la Solange y a la Montse.